LAS NORMAS Y LIMITES EN LOS NIÑOS

 

 

NORMAs y limites 2

Los niños no siempre hacen lo que los padres quieren. Cuando el niño se comporta mal, el padre o la madre  tiene que decidir cómo va a responder. Todos los niños necesitan reglas para aprender el comportamiento apropiado. ¿Cómo le enseña un padre a su hijo las reglas y qué deben hacer los padres cuando éstas se rompen? Para la mayoría de los padres disciplina equivale al castigo. Pero la palabra disciplina significa realmente formar o enseñar, y combina tanto técnicas positivas como RE-EDUCATIVAS.

Hay diferentes estilos de ejercer la paternidad. Las investigaciones indican que los padres efectivos crían hijos bien ajustados que son más auto-dependientes, auto-controlados y positivamente curiosos que aquellos niños criados por padres que castigan, son demasiado estrictos (autoritarios) o que les permiten todo.

Los padres efectivos operan bajo la creencia de que tanto los niños como los padres tienen ciertos derechos y que las necesidades de ambos son importantes. Los padres efectivos no necesitan hacer uso de la fuerza física para disciplinar al niño, sino que son los que establecen reglas claras y les explican porqué esas reglas son importantes. Los padres efectivos razonan con sus hijos y consideran sus puntos de vista aunque no estén de acuerdo con ellos.

Para tener claro los conceptos:

 Límite es todo aquello que no se puede hacer o hasta dónde se puede llegar con una conducta.

Norma es aquella conducta que debe hacerse y la manera de llevarla a cabo. Toda norma lleva implícita un límite.

El establecer límites y normas ayuda a los niños:

  • Darles seguridad, sentirse tranquilo y evita que se pierda en su comportamiento. Se le muestra referencias estables y constantes sobre su conducta.
  • Ayuda a regular sus ritmos de sueño, alimentación y mantener biorritmos adecuados.
  • Facilita el autocontrol emocional, expresando sus necesidades y aumentando la capacidad de frustración (aprende a esperar para conseguir lo que desea)

Todas las situaciones extremas perjudican el crecimiento y desarrollo del niño:

Tanto el establecer unos límites o normas demasiado estrictas o excesivas en cuanto a cantidad,  como el no poner ningún tipo de límites a su comportamiento. Las consecuencias de esta actitud darán lugar a un niño que no tiene nunca suficiente, cuyas exigencias son cada vez más elevadas y donde las negativas serán cada vez vividas de forma peor. Estaremos pues ante un niño, con gran dificultad en postergar la satisfacción de sus deseos, con lo que ello supone. Su autoestima quedará ligada a la posesión material de cosas, regalos,…es decir, una alta dependencia de las cosas materiales.

Las condiciones más adecuadas para el establecimiento de normas y límites son:

  • -Las normas marcadas por los padres han de ser realmente necesarias
  • -Deben centrarse en la conducta: En vez de decir “no molestes a tu hermano”, deberíamos decir: “no le quites sus cuadernos a tu hermano”.
  • -Deben presentarse de manera positiva: En vez de decir: “no tires la comida al suelo” deberíamos señalar: “coge la cuchara y come”.
  • -Los límites deben marcarse con afecto, utilizando un tono de voz cálido pero firme y convincente, sin gritos ni amenazas. La amenaza aporta inseguridad y emociones de miedo y ansiedad. En vez de decir “Si no comes no ves la tele” sería mejor “Cuando termines de comer podrás ver un ratito la tele”
  • -Deben reforzarse constantemente y de manera consistente. Hay que repetir las cosas hasta que los conceptos o el comportamiento formen parte de la vida diaria del niño y se vuelvan automáticos. Nada se consigue de la noche a la mañana.
  • -Es normal y habitual que el niño quiera probar, con su actitud y con su conducta, hasta dónde puede llegar y cuál es la reacción de los padres si se sobrepasa el límite marcado.

Cómo comunicarnos con el niño cuando no se ha cumplido la norma

  1. Es importante acercarnos con cariño pero con firmeza al niño diciéndole lo que ha hecho mal o lo que no ha hecho. Que el mensaje sea claro en cuanto a la conducta que le pedimos que haga o la que no ha hecho.
  2. Dar una alternativa a la conducta que no se debería haber hecho ayuda al niño a mostrar otras maneras de actuar.
  3. Dar alternativas de maneras de llevar a cabo una conducta le aporta riqueza en el repertorio de conductas en el niño. Le enriquece saber que lo que debe hacer, puede elegir diferentes formas de llevarlo a cabo.
  4. Comunicar lo que sucederá si no lleva a cabo la conducta deseada le ayuda a desarrollar la capacidad de reflexión. Del mismo modo comunicarle la recompensa por llevar a cabo dicha conducta, le ayuda a motivarse y sentirse feliz si lo consigue. Trabajamos así la motivación intrínseca (aunque también la extrínseca si le aportamos recompensa material como un regalo. Ésta última manera sólo es recomendable al inicio de un aprendizaje nuevo)
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Una respuesta a LAS NORMAS Y LIMITES EN LOS NIÑOS

  1. Coral dijo:

    Que bien explicado está y que cierto es todo!! Pero esque a veces es tan difícil… A los padres nos queda tanto por aprender!!
    Gracias por tus orientaciones y consejos Mar!!

    Me gusta

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